Estas tablas de nogal, vistas desde cerca y descontextualizadas, más de uno las confundiría con paisajes pintados. Producto de la acción de hongos aparece una línea de horizonte y colores degradados que bien pudieran ser montes, o mares.
La madera de nogal, con sus variaciones de cremas a negros pasando por pardos, crea estas evocaciones.
